Estas palabras, pronunciadas por aquel hombre controversial e irrepetible, quedaron tatuadas en el alma y la visión creativa de un joven inquieto, que con apenas 15 años se lanzaba valientemente a perseguir sus sueños y su idea de futuro, armado sólo de su arrojo y su gran talento. Juan Fernández conoce a Dalí en el París de los 70 y recibe de este Maestro una perspectiva muy especial del arte, de la humanidad y de la vida. Este ingrediente indeleble, junto a las muchas y diversas experiencias acumuladas en su larga carrera, han ido moldeando la personalidad creativa, llana y provocadora de Juan, permitiéndole construir en su mente escenas de gran colorido y originalidad, que como cuadros, ha iniciado a plasmar a través de su Opera Prima, la película: “EL GALLO”.
Es en nuestra sociedad, plagada de excesos sociales y de disparidades, incongruencias que llevan a la reflexión, que Juan, un hombre sensible, amante de la naturaleza, compasivo y de lágrima fácil, encuentra el espacio preciso para contar su historia y mostrar sus ideas, porque en este su país, como dice a menudo: “Está enterrada su Madre”, y sin duda alguna es el lugar donde quiere poner su marca…, donde quiere dejar su legado. Así pues, de la mano de MIRAGE PRODUCTIONS, Juan Fernández toma con firmeza un tema difícil, y se convierte en un vocero comprometido con llevar a la pantalla la vida de seres que permanecen bajo la cortina del silencio y la vergüenza, haciéndolo de una manera honesta y digna, que le permitirá al público, en medio de la sorpresa, amar y entender a sus propios excluidos.
Traición, amor, lucha, solidaridad, promiscuidad, lealtad y esperanza, son el todo que sostiene esta pieza cinematográfica, concebida por su creador como una pieza fundamentalmente artística y humanística, más que un proyecto puramente comercial e inspirada a nivel estético y conceptual en la obra de maestros como Wong Kar Wai, Federico Fellini y Fassbinder, que a lo largo de los años han movido su mente y su corazón.
“GALLO” no es más que el apodo de un hombre, cuyo espíritu probado por la soledad y la traición, aún conserva su nobleza, y que con su historia, nos muestra el peso a veces impuesto sobre aquellos que por circunstancias algunas veces poco claras, se ven obligados a cargar con el peso de la cárcel en el extranjero, y que al regresar al país tratan, desde la esperanza, de rehacer sus vidas, sin encontrar una estructura que les apoye o que les permita una digna reinserción en la sociedad.
Las muchas y particulares vidas que conoceremos por medio de “EL GALLO”, nos mostrarán una perspectiva completamente diferente de la solidaridad y el amor y nos permitirán ver a los muchos y diversos grupos que nos rodean con una mente y unos ojos más abiertos, conscientes y respetuosos.
Escrita, actuada y dirigida por Juan Fernández, “El Gallo” es una película que se toma el atrevimiento de ser real y de incluir con equidad a personas valientes, que por tradición han sido ignoradas, mostrándonos en su esperanzador final, un tipo de amor muy especial y la formación de una nueva familia, reflejo innegable de nuestros tiempos.
Sin duda alguna, la mágica presencia de Dalí que formó el YO artístico de Juan Fernández, se podrá sentir de manera palpable a lo largo de toda la película, así como el tono irreverente y burlón del propio Juan se hace presente en los diálogos, la onda exagerada y kitsch de la dirección de arte trabajada por Giselle Madera y en la construcción dantesca de sus característicos e inolvidables personajes, encarnados con organicidad por un grupo de experimentados actores y actrices nacionales e internacionales, acompañados por jóvenes debutantes de la actuación, que nos traen con su trabajo, una carga inesperada de frescura e inocencia.
“El Gallo” es pues una historia humana y descarnada, que nos confronta de una manera a veces agresiva y otras increíblemente sutiles, con aquellos aspectos de la cotidianidad que por crudos, nos empeñamos en ignorar y encubrir, permitiendo que nuestro cine, que ha ido creciendo exponencialmente en los últimos años, hable a través de Juan Fernández y su película, un lenguaje más globalizado y universal y que sea realmente la herramienta de expresión y de denuncia social que está llamado a ser.
Más información en la página oficial